Open Source o Codigo Libre…

Código abierto es el término con el que se conoce al software distribuido y desarrollado libremente. El código abierto tiene un punto de vista más orientado a los beneficios prácticos de compartir el código que a las cuestiones morales y/o filosóficas las cuales destacan en el llamado software libre.

Su uso nació por primera vez en 1998 de la mano de algunos usuarios de la comunidad del software libre, tratando de usarlo como reemplazo al ambiguo nombre original en inglés del software libre (free software). Free en inglés significa dos cosas distintas dependiendo del contexto: gratuidad y libertad. Lo cual implica, para el caso que nos ocupa, “software que podemos leer, modificar y redistribuir gratuitamente” (software gratuito) y, además, software libre, según la acepción española de libertad.

El término para algunos no resultó apropiado como reemplazo para el ya tradicional free software, pues eliminaba la idea de libertad, confundida usualmente con la simple gratuidad. No obstante, el término código abierto continúa siendo ambivalente, puesto que se usa en la actualidad por parte de programadores que no ofrecen software libre pero, en cambio, sí ofrecen el código fuente de los programas para su revisión o modificación previamente autorizada por parte de sus pares académicos.

La idea del código abierto se centra en la premisa de que al compartir el código, el programa resultante tiende a ser de calidad superior al software propietario, es una visión técnica. Por otro lado, el software libre tiene tendencias filosóficas e incluso morales: el software propietario, al no poder compartirse, es “antiético” dado que prohibir compartir entre seres humanos va en contra del sentido común.

Al igual que el software libre, el código abierto u open source tiene una serie de requisitos[2] necesarios para que un programa pueda considerarse dentro de este movimiento, éstos son:

  • Libre redistribución: el software debe poder ser regalado o vendido libremente.
  • Código fuente: el código fuente debe estar incluido u obtenerse libremente.
  • Trabajos derivados: la redistribución de modificaciones debe estar permitida.
  • Integridad del código fuente del autor: las licencias pueden requerir que las modificaciones sean redistribuidas sólo como parches.
  • Sin discriminación de personas o grupos: nadie puede dejarse fuera.
  • Sin discriminación de áreas de iniciativa: los usuarios comerciales no pueden ser excluidos.
  • Distribución de la licencia: deben aplicarse los mismos derechos a todo el que reciba el programa
  • La licencia no debe ser específica de un producto: el programa no puede licenciarse solo como parte de una distribución mayor.
  • La licencia no debe restringir otro software: la licencia no puede obligar a que algún otro software que sea distribuido con el software abierto deba también ser de código abierto.
  • La licencia debe ser tecnológicamente neutral: no debe requerirse la aceptación de la licencia por medio de un acceso por clic de ratón o de otra forma específica del medio de soporte del software.

Este decálogo es compatible con las cuatro libertades del software libre.

FREEWARE O SHAWARE.

El término freeware define un tipo de software de computadora que se distribuye sin coste, disponible para su uso y por tiempo ilimitado,[1] siendo una variante gratuita del shareware, en el que la meta es lograr que un usuario pruebe el producto durante un tiempo (“trial”) limitado (con funcionalidad limitada o no), y si le satisface, pague por él, habilitando toda su funcionalidad. A veces se incluye el código fuente, pero no es lo usual.

Freeware suele incluir una licencia de uso, que permite su redistribución pero con algunas restricciones, como no modificar la aplicación en sí, ni venderla, y dar cuenta de su autor. También puede desautorizar el uso en una compañía con fines comerciales o en una entidad gubernamental, o bien, requerir pagos si se le va a dar uso comercial. Todo esto depende del tipo de licencia en concreto a la que se acoge el software.

Es también habitual confundir la licencia ‘freeware’ como una licencia sin ningún tipo de restricciones. Si bien es cierto que los productos distribuidos bajo esta licencia no tienen restricciones (son completamente funcionales, no tienen limitación por uso y son gratuitos); sí pueden tener restricciones el uso de los mismos. Es decir, la licencia freeware puede permitir sólo el uso no comercial del producto (muy habitual), uso académico, uso comercial o combinación de ellos.

Hay confusión entre versiones Lite (Crippleware) y Freeware ya que ambas son gratuitas: las versiones Lite son versiones básicas de un producto más completo (de pago), y se ofrecen gratuitamente a modo de prueba para conocer las funcionalidades del software. La diferencia con freeware es que esta última licencia ofrece la funcionalidad completa del programa.

La calidad del software es un factor muy a tener en cuenta al escoger un programa freeware. Habitualmente, y por cuestiones de disponibilidad de recursos, los programas de pago son mejores y más completos que los programas freeware. Aun así, existen muchos casos -y cada día más- donde los productos freeware son tan buenos o mejores que sus alternativas de pago. Esto es muy habitual en el software libre (suelen ser gratuitos) porque en el mantenimiento del software ayuda una comunidad de usuarios con muchos conocimientos y dedicación.

 

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